
Consejos para no sufrir estrés oxidativo
Hace años si le hubiéramos dicho a nuestros abuelos que sufríamos de estrés oxidativo, se hubieran echado a reír. Bueno, eso en el mejor de los casos, en el peor, hubiera cogido un palo y nos hubieran mandado a seguir trabajando. Eran otros tiempos y eran pensamientos reconocibles. Afortunadamente todo ha cambiado y ahora el estrés oxidativo está muy presente









