6 abril, 2020

Cuidado, nos estamos relajando con la higiene dental

Cuidado, nos estamos relajando con la higiene dental

El Estado de Alarma que ha vivido España por culpa de la llegada del Covid19, y que aún seguimos notando, ha provocado muchísimo daño en infinidad de sectores, en nuestra salud, en nuestras costumbres y en prácticamente cualquier ámbito del que queramos hablar. Ahora los expertos advierten de la dejadez que muchos estamos teniendo en nuestra higiene bucodental.

Según nos explican los expertos, la rotura de la rutina diaria a la que todos estábamos acostumbrados ha afectado a muchos aspectos de nuestra vida y, entre ellos, uno de los más perjudicados ha sido nuestra nuestra salud dental. Pero, ¿por qué? Pues parece ser que aquellos cuya rutina era levantarse a cierta hora, asearse, vestirse e ir a trabajar han pasado a tener otro tipo de rutina y eso ha provocado que la hora de “lavarse los dientes” haya quedado relegada a un segundo plano. De hecho, se calcula que entre el 30 y 45% de la población que antes se cepillaba tres veces diariamente, ahora lo hace una o ninguna.

Tenemos aprendidos unos movimientos mecánicos que, al trastocarlos, provocan desequilibrios en nuestra mente y nos relajamos con lo que antes era “obligado” hacer todos los días. De ahí que muchos ahora se levanten, desayunen y se echen al sofá a ver la televisión sin haber pasado por el baño a darse un buen cepillado dental.

Qué pasa si no nos cepillamos los dientes

De todos es sabido que llevar una mala higiene bucodental puede acarrearnos graves problemas y enfermedades dentales. La Organización Colegial de Dentistas de España aconseja tres cepillados al día, uno después de cada una de las principales comidas (desayuno, comida y cena), pero también el uso del hilo dental y el de un colutorio al menos una vez al día, aunque lo ideal sería un mínimo de dos veces diarias.

Y es que, si no nos lavamos los dientes estas con las consecuencias que podemos tener:

Si pasamos 24 horas sin cepillarnos los dientes se empieza a acumular una fina capa de bacterias sobre cada uno de nuestros dientes, esto provocará mal aliento en pocas horas y la proliferación de muchísimos gérmenes. Si seguimos con esta tónica, pasada una semana la acumulación de plaza será cada vez más gruesa y el olor que emitiremos al abrir la boca será espantoso. Además, empezaremos a desarrollar gingivitis, es decir, que debido al depósito de toda esa suciedad, bacterias y gérmenes, nuestras encías empezarás a inflamarse e irritarse. Incluso a veces, con solo rozarnos, podrían sangrar.

Pasado un mes las bacterias que viven en nuestra boca empezarán a descomponerse provocándonos caries casi de inmediato y empezarán a salir manchitas blancas sobre la superficie de nuestros dientes, unas manchitas que indican que nuestro esmalte se está deteriorando. Al año tendremos agujeros, literalmente, en nuestros dientes debido a las caries que se nos han formado, las encías estarán inflamadas y sangrarán asiduamente, y además es posible (dependiendo de nuestra edad y otros factores) que nuestros dientes empiecen a caerse debido a la falta de agarre en la encía, pues estará tan inflamada que no podrá contener las piezas dentales.

¿Y si pasamos cinco años sin cepillarnos los dientes? Pues entonces ya la situación podría ser catastrófica pues podríamos desarrollar graves enfermedades coronarias debido a la infección que podríamos llegar a tener en nuestra boca.

Otras consecuencias:

  • Demencia: un estudio estadounidense demostró que puede haber relación entre la mala salud bucal y la demencia.
  • Neumonía: las bacterias y gérmenes de nuestra boca llegan hasta nuestros pulmones al inhalarlos y estos patógenos pueden provocar neumonía.
  • Abceso cerebral: un abceso es una acumulación de pus que, en el cerebro, podría ser fatal. Estos abcesos pueden crearse por culpa de infecciones bacterianas que, tras cinco años de no lavarnos los dientes, es algo que podría ocurrir.
  • Diabetes: la mala salud extrema es un factor de riesgo para la resistencia a la insulina.
  • Enfermedades renales: las personas con dolencias periodontales tienen 4,5 más probabilidades de padecer una enfermedad renal que aquellas sin males bucales. De hecho, los adultos que carecen de dientes presentan 11 veces más probabilidades de padecimientos renales.
  • Complicaciones en el embarazo: la gingivitis afecta a alrededor del 60% de las embarazadas y se ha descubierto que sus bebés tienen más probabilidad de desarrollar caries. La mala salud dental también se asocia con partos adelantados y bajo peso en el nacimiento.
  • Úlceras: la placa que se forma en los espacios debajo de las encías puede transformarse en un depósito de la bacteria helicobacter pylori que es responsable de la mayoría de las úlceras estomacales.