
Un alegato contra el tacón
Cuando tengo que llevar tacón a algún evento por motivos estrictamente protocolarios siempre acabo quejándome sin remedio porque me dejan los pies convertidos en polvo doloroso. Ante esta situación, siempre viene alguien a decirme la típica y conocida frase de “eso es porque no estás acostumbrada” ante lo que yo siempre me tengo que callar una pregunta claramente lógica “¿Y









