15 mayo, 2019

El catering para la recepción de las bodas gana adeptos

El catering para la recepción de las bodas gana adeptos

Entramos en el mes de Mayo y como todo el mundo sabe comenzamos la temporada de las bodas, bautizos y comuniones. Eso de planear una boda es algo emocionante a la vez que muy estresante, cada persona tiene una idea preconcebida de lo que debe ser y luego puede acabar siendo algo distinto de lo que a priori pensaba, lo mejor sin duda para disfrutar de ese día es intentar ser fiel a uno mismo y lograr conseguir que ese día tan importante para nosotros sea lo más bonito posible y que lo disfrutemos intensamente.

Cada persona tiene un concepto diferente de lo que debe ser ese día, hay a quienes les gusta tirar la casa por la ventana y hacerlo a lo grande, ser muy fastuosos y mirar cada detalle para que nada haga deslucir su día soñado. Están aquellos a los que les gustan las cosas muy pomposas, con muchos vuelos y diseñar un acontecimiento como si de príncipes y princesas se tratara. Hay quienes se mueren de las ganas por ponerse el típico vestido de princesa o el típico chaqué, que se note el topicazo de vestido o traje de novia, el típico que nunca jamás vas a volverte a poner en tu vida, que suele costarte una buena suma de dinero, pero que les hace tanta ilusión que no pueden dejar de elegirlo.

Por otro lado tenemos a gente que valora las cosas de otra manera y que prefieren algo más sencillo, sin tantos detalles, no se fijan tanto en los trajes, ni le dan importancia a un coche fastuoso, ni a la lista de bodas…en definitiva no sienten la necesidad de tirar la casa por la ventana.

Una cuestión que se lleva gran parte de las atenciones es el tema de la celebración, lo que antiguamente se concebía como el banquete de bodas…En teoría celebración lo es todo, puesto que ya sea por lo civil o por la iglesia, aquellos que quieran compartir ese día con los protagonistas deberían sentirse alegres y contentos de verles unir sus vidas en la promesa de un amor comprometido el uno con el otro. Pero la realidad es que la gente, y los propios protagonistas, están esperando el momento, tras la unión y la sesión de fotos, para acudir al lugar que han elegido para disfrutar con sus amigos y familiares de una buena fiesta.

Un catering nos ayuda a idear un banquete alejado de los tradicional

Conceptos de fiesta hay muchos, y variantes de lo que hoy se conoce como el antiguo banquete de bodas, aún más según nos cuentan desde el catering Mi boda con Rossini.  Hoy en día encontramos oferta para todos los gustos que nos alejan de la idea tradicional de banquete, podemos optar por una recepción tipo cóctel  en la que los invitados tienen que acercarse a pequeñas mesas o camareros donde se les ofrece aperitivos tanto fríos, como calientes y postres de un solo bocado, su principal característica es la variedad. Luego tenemos la opción del buffet que consiste en que el invitado se levante de su sitio para acercarse a las mesas donde encuentran los platos variados, en ese caso los invitados pueden servirse ellos solos o ser asistidos por el servicio de ser necesario, la principal idea de esta opción es huir de las estrecheces del protocolo. La opción más tradicional es la del banquete propiamente dicho en cuyo caso los comensales permanecen sentados durante la comida y cena y los camareros les van sirviendo; dentro de los banquetes podemos encontrar variantes como los tematizados, en los que tanto el entrante como plato principal sean a la brasa o a la barbacoa….Otra de las opciones que podemos encontrar a la hora de contratar un servicio para la celebración de nuestra boda es la de barra libre durante unas horas.

A parte de todo esto, algo que se está poniendo muy de moda últimamente y que resulta muy interesante es la posibilidad de contratar un servicio de preboda o postboda. Normalmente la gente suele tirar de esos servicios cuando alquilan un recinto, una casita rural, o se hospedan en el mismo hotel que cuenta con el restaurante donde han celebrado la recepción. En estos casos se opta por contratar un servicio anterior y posterior a la boda que puede ser muy variado y para todos los gustos, desde picoteos fríos, barbacoas, paellas gigantes…En resumen, hay posibilidades para todos los gustos.