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Ortodoncia infantil ¿A favor o en contra?

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La ortodoncia infantil es un tema que ha generado cierta controversia en el campo de la odontología y entre los padres. ¿Es beneficioso someter a los niños a tratamientos ortodóncicos desde temprana edad, o es preferible esperar hasta que sean adolescentes?

A lo largo de este artículo, exploraremos los argumentos a favor y en contra de la ortodoncia infantil para ayudarte a comprender mejor esta cuestión.

En general, la idea de corregir errores tempranos o prevenirlos mediante la ortodoncia es buena, pero…

No podemos tomar esta decisión a la ligera. Existe un límite de edad, y una serie de puntos que debemos tener en cuenta antes de someter a nuestros hijos a este cambio.

Es bien sabido que decidir poner ortodoncia a nuestros hijos desde una edad temprana puede ser beneficioso, ya que permite abordar y corregir problemas de alineación dental y mordida incorrecta mientras los huesos maxilares todavía están en desarrollo.

Gracias a esto, se puede corregir más fácilmente y efectivamente cualquier problema que surja de manera menos invasiva y evitando complicaciones futuras. La ortodoncia mejorará la función oral, lo que ayuda en la alimentación, el habla y el mantenimiento de una higiene bucal adecuada, reduciendo el riesgo de problemas dentales.

Sin embargo, el problema comienza cuando nos damos cuenta de que no es algo que podamos elegir sin pensarlo; no todos los niños necesitan tratamiento de ortodoncia temprana, y sin duda la evaluación de un dentista es necesaria en todo momento para sacarnos de dudas.

¿Qué argumentos existen a favor de la ortodoncia infantil?

Como venimos diciendo, una de las principales ventajas de la ortodoncia infantil es la capacidad de abordar problemas graves de alineación dental desde una edad temprana y evitar así que de adultos sufra problemas.

Asimismo, la corrección temprana de problemas dentales puede mejorar la salud bucal en general; los dientes alineados adecuadamente son más fáciles de limpiar, lo que reduce el riesgo de caries y enfermedades de las encías en el futuro.

Estéticamente también cumple su función, ya que la ortodoncia puede mejorar la apariencia de la sonrisa del niño, y posteriormente puede aumentar su autoestima y confianza en sí mismo.  Ten en cuenta que un niño que se siente bien con su sonrisa, es más propenso a mantener una buena higiene bucal y cuidar sus dientes a lo largo de su vida.

Para acabar, la ortodoncia temprana suele ser menos invasiva que esperar hasta que el niño sea mayor, lo que significa que los tratamientos serán más cortos y menos complicados.

Si visitamos detenidamente el apartado de ortodoncia infantil perteneciente a la web de Ortega Clinic, podremos observar las imágenes del ante y el después del tratamiento con ortodoncia en niños. Además de esto, también podremos informarnos acerca del proceso para quedarnos más tranquilos respecto a la intervención que le van a realizar a nuestros hijos.

Sin embargo, no todo es bonito, y hay padres que están en contra de colocar ortodoncia a sus hijos por los siguientes motivos:

En contra de la ortodoncia infantil.

  1. Su colocación puede presentar claras dificultades de cooperación.

Los niños pequeños pueden tener dificultades para cooperar durante los tratamientos ortodóncicos, lo que puede alargar el proceso y requerir más citas.

En otras palabras: ¡suelen tener pánico al acudir al dentista! Y si ya cuesta que acudan para ir a realizarse un simple empaste, imagínate el suplicio que pasarán los pobrecitos para colocarles un aparato dental.

  1. Pueden producirse cambios en la mordida natural.

Es una realidad; la ortodoncia temprana puede alterar la mordida natural de un niño antes de que todos sus dientes permanentes hayan salido, lo cual, puede requerir tratamientos adicionales en el futuro para mantener la mordida adecuada.

Muchos padres argumentan que es mejor que cada cosa siga su curso y no intervenir en el proceso, y en algunos casos, no se equivocan.

  1. Gastos económicos y de tiempo.

La ortodoncia, en cualquier etapa de la vida, puede ser muy cara y llevar bastante tiempo. Comenzar temprano significa un compromiso financiero y de tiempo a largo plazo para los padres y los niños.

El niño deberá ir a revisión cada cierto tiempo y probablemente se mostrará inseguro e incómodo durante las visitas.

  1. Incertidumbre sobre el crecimiento.

La mandíbula y la cara de un niño aún están en desarrollo durante la infancia, lo que significa que la necesidad de ortodoncia puede cambiar con el tiempo.

Ciertamente, las caras de muchos niños cambian su forma natural al crecer debido a llevar aparato, y es por ello que prefieren que éstos se coloquen aparato voluntariamente cuando crezcan.

  1. Problemas de salud asociados.

Muchos niños acaban sufriendo llagas o úlceras bucales durante el tiempo que tienen que llevar el aparato dental u ortodoncia. Esto puede acabar siendo un verdadero tormento para el niño, así que los padres prefieren ahorrarles esta traumática experiencia y esperar a que él decida qué quiere cuando sea mayor.

¿Y tú que opinas? ¿Estás a favor o en contra?

Lo que está claro, es que, como todo en la vida, tiene su lado bueno y su lado no tan bueno, y corre de nuestra parte valorar las posibilidades, y elegir qué le conviene más a nuestro hijo.

La información es poder, y gracias a este artículo ahora quizá tus dudas estén más despejadas. Hagas lo que hagas, estamos seguros de que quieres lo mejor para él o ella, así que no te preocupes porque tu decisión será la más acertada sin duda alguna.

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