Mi primer piano

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 Si existe un instrumento capaz de atrapar a prácticamente cualquiera, ese es el piano. El rey de las teclas, antes de que los ordenadores y sus mil posibilidades le relevaran del cargo, siempre fue este elegante instrumento de cuerda percutida (en su versión original y clásica). Elegante y versátil. Compañero perfecto de cualquier melodía que se precie, sea una pieza clásica o contemporánea; instrumental o rock. Las teclas de un piano bien acariciadas son capaces de despertar a cualquier aspirante a músico y embaucar cual canto de sirena, a todo aquel que las escuche.

A buen seguro que si estás leyendo estas líneas, sientes algún tipo de interés especial por el piano. Tal vez te estés planteando aprender o quieras retomar el hábito. Quizá solo sea curiosidad o hayas empezado a dar clases y quieras hacerte con un piano para practicar. En cualquier caso, si tienes la pretensión de adquirir un piano, en este artículo, vamos a tratar de proporcionar las pautas necesarias para hacerte con el más adecuado. La información es poder y en este caso en particular, una ventaja, pues conocer alguno de los pormenores y por mayores al respecto de este instrumento, va a ayudarte a elegir el mejor para ti.

Como noveles en estas lides, no podemos ofrecer la información adecuada sin consultar a los que conocen el instrumento y su funcionamiento. Profesionales como Kristina y sus clases de piano para principiantes y avanzados, nos han ayudado con su aporte a recabar la información necesaria para poder compartirla con los interesados. Así que si por fin has tomado la decisión de aprender piano o de adquirir uno, debes saber que estas a punto de iniciar un viaje enriquecedor en el que siempre estarás en compañía de tu mejor amigo: el piano. Puesto que este instrumento va a convertirse en tu inseparable compañero, la elección no debe ser al azar.

Un instrumento, infinitas opciones

Bueno, infinitas no, pero sí muy numerosas. Múltiples opciones unidas a una terminología extraña para el novel, pueden agobiar al más templado. Dado que lo mejor es empezar por el principio, lo primero, es conocer las diferentes categorías de piano que podemos encontrar.

La primera de ellas, abarca todo tipo de teclados digitales. Se trata de la opción más barata, práctica y versátil. El sonido de un teclado nunca será tan bueno como el de un piano acústico, pero cumplen una excelente función como instrumento para acercarse al mundo del piano.

En segundo lugar, los pianos digitales, a medio camino del teclado y el piano, son algo más grandes y caros que los teclados digitales. Igualmente versátiles y con una muy buena reproducción del sonido que proporciona esa sensación de estar tocando un piano “de verdad”. Una excelente alternativa si cuentas con el presupuesto y espacio necesario.

Por último, pero no por ello, menos relevante, el rey por antonomasia: el piano acústico. Como cabe esperar, se trata de la mejor opción si buscas una experiencia y sonido de calidad. Con un piano acústico, gozaras de todo lo que ofrece en lo que a experiencia y sonido respecta, con el inconveniente de su tamaño y coste. Lo que hace que no sea la elección más adecuada en la gran mayoría de ocasiones.

Evidentemente, para tomar la decisión más acertada, hay que conocer con mayor profundidad cada uno de estos tipos de piano. Por lo que a continuación, hablaremos de cada uno de los tipos que podemos encontrar en el mercado, para que dispongas de la información necesaria a la hora de decantarte por una u otra opción.

El teclado digital

Hacerse con un teclado digital, es indudablemente, la opción más modesta. Este tipo de pianos, conocidos por todos y que la mayoría han tenido ocasión de aporrear, consiste en una carcasa que alberga las teclas y controles que lo hacen fácilmente transportable. Se le conoce también como teclado eléctrico debido a que el sonido que reproduce es sintetizado o grabado. Sale de un altavoz, puede ajustarse el volumen y tiene toma de auriculares.

No requieren de mantenimiento y la mayoría dispone de una serie de sonidos de todo tipo de instrumentos: pianos, órganos, violines, guitarras, percusión… La calidad del sonido de los teclados antiguos y baratos no es muy buena, pero los más actuales ofrecen un sonido bastante aceptable. En contra, la experiencia varía mucho en función de dos factores: número de teclas y mecanismo.

Un teclado con el tamaño de un piano, tiene ochenta y ocho teclas o siete octavas y tres notas adicionales. Si no se dispone de mucho espacio, puede optarse por un teclado de setenta y seis, es decir, seis octavas y tres notas. Para empezar está bastante bien, pero pronto te faltarán teclas. El mecanismo debe recrear el tacto y sensibilidad de un piano acústicos. Los mejores modelos logran este efecto, son más caros y pesados.

El mecanismo percutor puede ser de martillo macillo, teclas contrapesadas, teclas semi-contrapesadas o sin contrapeso. Los accesorios que puedes adquirir son el pedal de resonancia o el soporte para teclado que permite su regulación en altura.

Pianos digitales

Puede parecer lo mismo pero no lo es. Un piano digital, ofrece la comodidad y versatilidad de un teclado, al tiempo que recrea muy bien la experiencia que supone tocar un piano acústico. Evidentemente, esto se debe a que cuenta con mejor tecnología. Su mecanismo de percusión suele ser de martillo y sus teclas se fabrican en madera o similar, lo que proporciona la sensación de tocar un instrumento robusto. No necesitan ser afinados y tampoco requieren el mantenimiento que necesita un piano acústico.

Como sucede con los teclados digitales, su sonido es sintético, a partir de grabaciones, por lo que ofrece la misma variedad de sonidos, tanto de pianos como de otros instrumentos. A diferencia de lo que sucede con los teclados, todos los pianos cuentan con ochenta y ocho teclas, lo que no limita a la hora de tocar cualquier partitura.

Una de sus desventajas es el transporte que no resulta tan fácil, aunque existen pianos de diferentes tamaños, más pequeños que los acústicos. Si la elección es un piano digital, hay que tener en cuenta el espacio y lugar en el que lo vas a colocar. Son más caros que los teclados, pero más baratos que los pianos acústicos.

Piano acústico

El sonido que emana de las teclas de un piano, es parte indispensable de la cultura musical y la música occidental desde hace siglos. La experiencia del pianista al sentir las notas resonando por sus dedos mientras el sonido llena la estancia, es incomparable a cualquier otra. El sonido acústico se produce a partir de elementos físicos, sin que medie altavoz o un proceso electrónico.

Su mayor inconveniente es que se trata de la opción más cara con diferencia. Aparte de que el gasto no se limita a la compra. Su transporte es costoso y el mantenimiento periódico que necesitan, tampoco es precisamente económico. Las piezas que lo componen son sensibles a los pequeños cambios de humedad o temperatura, lo que hace necesario afinarlos de forma periódica. Sin olvidar que hay que considerar cual es el mejor lugar para colocarlo. Nunca deben ubicarse en una estancia con humedad, ni cerca de una fuente de calor para evitar que sus partes se resequen o deformen.

Por otro lado, un buen piano, de alta calidad, conserva su valor, por lo que puede considerarse como una inversión. La otra cara de la moneda es que al adquirir un piano de segunda mano, hay que tener cuidado. Una aparente ganga puede contar con desperfectos que no se aprecian pero resultan costosos. La opinión y valoración de un experto es fundamental para que no te den gato por liebre.

Dentro de los pianos acústicos, existen dos tipos, de sobra conocidos: el piano de cola y el de pared. El primero, icónico, de grandes prestaciones, baja estatura es el sueño de muchos, pianistas o no. Las cuerdas de estos pianos, se tensan horizontalmente, dando a la caja su peculiar forma. El martillo solo requiere la fuerza de gravedad para rebotar en la cuerda de forma que se transmite de vuelta hacia los dedos.

El piano vertical, alto y rectangular, nos viene a la mente si evocamos las películas del oeste en las que siempre hay uno en los saloones o un concierto de blues. La calidad de su sonido es similar al de un piano de cola, aunque sus cuerdas se tensan verticalmente, haciendo necesario un mecanismo de muelles para su correcta percusión. Esto reduce ligeramente el rango dinámico y la sensibilidad. Son menos imponentes y necesitan menos espacio.

Otros accesorios que se pueden y deben adquirir con el piano, son el banco o taburete y un metrónomo para que te ayude a mantener el tempo.

Esta breve guía, ofrece la información necesaria para elegir el tipo de piano con el que nos queremos hacer. Una vez tomada esta decisión, hay que prestar atención a otra serie de aspectos y detalles que preferiblemente, debes consultar con un experto o experta, sobre todo si se trata de adquirir un piano que te permita aprender y avanzar si estas empezando o, simplemente tocar con soltura.

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