14 diciembre, 2015

La durabilidad antes que la moda

La durabilidad antes que la moda

Es de chiste comprobar cómo la gente se empeña en seguir modas que dentro de un par de años van a dejar de llevarse. Si hablamos de ropa es factible claro, porque si llevas poniéndote el mismo pantalón durante dos años lo has amortizado y ya lo puedes tirar pero cuando hablamos de muebles la cosa cambia un poco ¿no? Yo recomiendo ir a una buena tienda donde encontrar profesionales que te aconsejen de lo que es neutro, de lo que se va a llevar siempre (o al menos durante mucho tiempo) y de lo que no te vas a cansar como en esta tienda de muebles en Almería a quienes conozco y sé de lo que hablo.

Hay tiendas, muchas de ellas franquicias, a las que lo único que les importa es vender. Y no seamos hipócritas, vender interesa a todos, pero hay tiendas a las que le importa fidelizar a la clientela y tiendas a las que no. Las segundas, te venderán lo que está de moda, lo que “gusta” sin importar ni la calidad ni la eficiencia y las primeras te aconsejarán sobre lo que te puede o no cansar, sobre lo que es más práctico o de mejor calidad, sobre lo que es más duradero o merece la pena, etc. ¿Y sabéis por qué? Porque a este segundo tipo de tiendas de muebles le interesa fidelizar al cliente, demostrarles que son buenos, para que corra de boca en boca y eso atraiga a más clientes y para que los que se renovaron el salón hace dos años vuelvan el año que viene a renovarse el dormitorio o la cocina y no piensen en otras tiendas.

Muebles Pepín es de este segundo tipo de tiendas y yo, personalmente, los prefiero a cualquier franquicia de muebles porque, al fin y al cabo, no hay casi ahorro si buscas calidad en los muebles y a la larga te puede salir muy caro haber comprado muebles de cocina rojos con encimera blanca sólo porque está de moda ¿Sabes el dolor de cabeza que puede dar cocinar en ese tipo de cocinas tan “cool”? No quiero ni imaginármelo sinceramente.

Obviamente hay muchas más tiendas de este tipo como Dismobel o Círculo Muebles, aunque estas dos se mueven más en el ámbito cibernético puesto que se han convertido en dos grandes referentes de las ventas de muebles por Internet ya que son muebles de calidad y con un asesoramiento impecable en todos los sentidos.

Además de las cocinas rojas o verdes o de colores chillones, me he dado cuenta de que se lleva muchísimo el mueble blanco y la verdad es que es muy bonito y elegante, y da muchísima iluminación a una estancia pero… también es muy delicado y no sé hasta qué punto yo estaría dispuesta a comprarme algo así.

Si hablamos de un dormitorio, tal vez puede que sí me lo pensara porque realmente me gusta el mueble blanco y la cama, o los armarios, son cosas difíciles de dañar a no ser que seas un garrulo que todo es posible. Pero pensemos en un salón de muebles blancos en el que entra y sale gente continuamente y es fácil que alguien de un golpecito sin querer, y si tienes animales o niños mejor me lo pones. Un picadito en un mueble blanco se nota el triple que en un mueble de color madera o de color oscuro, y no hablemos de los típicos rodales que se hacen al dejar vasos por accidente y cosas por el estilo. La marca que se queda es brutal.

Lo único que quiero decir con todo esto es que antes de decirte pro algo que te gusta y está de moda pienses un poco en el futuro, en la eficacia de las cosas y en que debe primar la calidad y la durabilidad antes que la estética porque ésta es importante y yo no digo que compres algo que no te gusta, pero a veces podemos comprar algo neutro que puede que no te guste tanto como lo que está de moda pero que sí te gusta y que sabes que te durará más. ¿Verdad?

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