Encontrarse pelo de perro en la ropa, el sofá o el coche, es algo que a la mayoría de los humanos, molesta. Si bien a algunos amantes de los peludos, las cuestiones del pelo les dejan más bien indiferentes, lo cierto es que el pelaje de los perros, debe mantenerse. Su caída no es evitable, puesto que se hallan en un cambio prácticamente continuo, pero si se cuida como debe, encontrase pelos en cualquier rincón es más llevadero.
Algo que no podemos olvidar bajo ningún pretexto, es que el pelaje de los canidos, cumple varias funciones importantes. Todas ellas, más allá de la apariencia. Ejerce como barrera protectora, regula su temperatura corporal y, en ocasiones, expresa las emociones de nuestros queridos amigos. Por lo que resulta tan importante como interesante, conocer todo lo relativo al pelaje canino, tanto sus tipos como los cuidados necesarios para que, nuestras mascotas estén sanas y felices.
El pelo canino, en función de la raza del perro, puede tener folículos pilosos simples o compuestos, es decir, con múltiples pelos, un pelo primario y varios secundarios. Por el contrario, el pelo humano, solo cuenta con folículos pilosos simples, o lo que viene a ser un pelo por folículo. Las razas de pelo corto, suelen contar con folículos simples, mientras que en las razas de pelo largo y denso, los folículos suelen ser compuestos y contar con numerosos pelos secundarios.
Dentro de las funciones del pelaje, la de protección y regulación térmica son las más relevantes. El pelo de guarda, del que hablaremos más adelante, protege del agua y la suciedad. El subpelo, proporciona aislamiento térmico, lo que hace que el pero se mantenga caliente en los climas fríos y fresco en los cálidos. En los humanos, la función del pelo es bastante más limitada en estos aspectos, el cabello de la cabeza protege el cuero cabelludo del sol y proporciona cierta amortiguación, mientras que el vello corporal, tiene una función menor en la regulación térmica.
El manto del perro
Dentro del mundo canino, al pelo se le conoce también como manto. Los perros cuentan con un manto dividido en dos partes: el pelo de guarda y el subpelo. O lo que viene a ser el pelo primario y el secundario, como nos explican en Rechulos, una peluquería canina especializada en todo lo relacionado con el pelaje canino. La composición del pelaje, varía de forma significativa en cada raza, como todos sabemos, lo que permite que se adapte a las necesidades específicas y el entorno en el que evoluciona cada perro.
El pelo de guarda o primario, es más grueso, largo y rígido, si se compara con el subpelo. Este tipo de pelo es visible, puesto que forma la capa externa del manto del perro. Algunas razas de perro como pueden ser el galgo o el Shar Pei, solo tienen pelo primario.
En el caso del pelo secundario o subpelo, se trata de un pelo más suave, corto y denso que el anterior. Este tipo de pelo no es tan visible a simple vista, dado que se encuentra bajo el pelo de guarda. Su principal función es la de proporcionar aislamiento térmico, tanto si se trata de altas temperaturas, como si son bajas. A modo de ejemplo, pensemos en el Husky Siberiano y el Alaskan Malamute, estas razas cuentan con un subpelo muy denso y un pelo primario, muy grueso. Lo que permite que se protejan del frio extremo. En el caso del Pastor Alemán, existe un equilibrio entre el pelo de guarda y el subpelo, lo que proporciona a la raza, protección y aislamiento. Razas como el Chihuahua, pueden tener un pelo de guarda y un subpelo ligero, incluso carecer de este último, ayudando a que se mantengan frescos en los climas más cálidos.
Sobre el crecimiento del pelo, el ciclo del mismo varía a razón de la raza y el tipo de pelaje. Los perros pasan por fases de crecimiento, denominadas anagen, reposo o telogen y caída o exogen, del pelo. La duración de cada una de estas fases, es variable en cada raza y tipo de pelo. La principal diferencia entre pelaje perruno y cabellera humana, es que, aun incluyendo las mismas fases, la primera de ellas en la cabeza, puede durar años, lo que permite que el cabello crezca y crezca. Algo que en los perros no sucede de la misma manera.
Del mismo modo, el pelo de los perros, puede variar en grosor, longitud y color, según el tipo de raza. Además de contener diferentes proteínas y compuestos químicos que atraen a ciertos parásitos.
Cuando la raza en cuestión tiene ambos tipos de pelaje, se denomina pelaje doble. Contando con la capa interna densa y suave que forma el subpelo y la capa externa, larga y gruesa del pelo de guarda. Ahora que tenemos esto más claro, pasamos a los tipos de pelaje perrunos.
Cada raza un pelaje
No necesariamente, pero casi. A cada raza de pelo, le corresponde un tipo de pelaje en particular. Salvo mestizajes y cruces, las razas mantienen su pelaje y lo hacen, dentro de unos tipos bastante concretos y característicos.
Empezaremos por el pelaje corto y sus tipos. Fácilmente reconocible porque no es necesario cortar el pelo del perrete y su mantenimiento resulta más fácil y sencillo. Se aconseja un baño cada cuatro o seis semanas y poco más. Dentro del pelaje corto, existen sus diferentes tipos.
El pelaje corto y liso, es uno de ellos. Sin capa doble, favorece una buena ventilación en los climas cálidos, aunque en los fríos, no resulta muy aislante. Ejemplos de este pelaje se ven en el Beagle, Bóxer, Dálmata… Su cuidado requiere cepillado ocasional para eliminar el pelo muerto y baños regulares.
Dentro del pelaje corto, encontramos el semilargo. Este tipo de pelajes es corto y menos rígido con una ventilación moderada y un menor aislamiento. Un ejemplo lo vemos en el Bulldog Francés, el Boston Terrier o el Pug. Su cuidado consiste en cepillados ocasionales y baños regulares, como en el caso del pelaje corto y liso.
Otro tipo de pelo corto es el duro, cuya característica es precisamente la rigidez. Se trata de pelo corto y rígido que proporciona una ventilación moderada y menor aislamiento. El Fox Terrier, Schnauzer Miniatura o Border Terrier son ejemplos de este tipo de pelaje. Su cuidado, igual que el resto de pelaje corto.
Nos pasamos al otro tipo de pelaje canino, el largo. Este tipo de pelaje, requiere de un cepillado regular para evitar los enredos y baños más frecuentes, como mucho, cada cuatro semanas. Por lo general, se pueden cortar y mantener así una longitud en concreto.
Dentro del pelaje largo, encontramos el pelaje liso. Largo y a menudo ondulado, con sus dos capas de pelo: primaria y secundaria. Proporciona aislamiento moderado y protección solar parcial, aunque en los climas cálidos resulta menos eficiente. Galgo Afgano, Yorkshire Terrier o Maltés, tienen este tipo de pelaje.
Es posible encontrar pelaje largo ondulado, formando ondulaciones y proporcionando un aislamiento moderado con buena ventilación al perro. Un Bretón Español es un claro ejemplo de este tipo de pelaje.
Cuando los pelos del perrete son ligeramente ondulados, organizados en cordones, se denomina mechado. Proporciona un aislamiento moderado y buena ventilación. Una raza que lo luce con estilo es el Komondor.
Otro tipo de pelaje largo es el encordado, cuando los pelos se agrupan en espiral, proporcionando aislamiento moderado y buena ventilación. Como no podía ser de otra manera… el Perro de Aguas es un claro ejemplo de este tipo de pelaje.
Existen también perretes con melena larga y rizada, cuyo pelo gira sobre sí mismo. Su ventilación es buena y su aislamiento, moderado. Los caniches, son especialistas en lucir estos bucles.
Los cuidados para el pelo rizado son más delicados. Requiere d cepillados frecuentes para evitar los indeseados enredones y nudos. Se puede cortar y estilizar al gusto y los baños, como mucho cada tres o cuatro semanas. Cuando el pelaje es rizado y denso, sin capa doble, se denomina suelto. En el caso de que el rizo sea apretado, se denomina, tal cual: apretado.
En lo relativo al pelaje doble, los perros de pelo liso y doble capa, necesitan cepillados frecuentes, evitando enredos y eliminando el pelo muerto que deja la muda estacional. No se aconseja cortar este tipo de pelaje. Cuando el pelaje es sedoso, el cepillado diario mantiene el brillo y evita enredos. Se puede cortar para mantener una longitud adecuada.
Para concluir, algo sobre la muda del pelaje, relacionada con el tipo de pelaje y las estaciones del año. En el caso del pelaje doble, la muda se produce dos veces al año, en primavera y en otoño. La primera prepara al perro para el clima cálido y la segunda, para el frío. En el caso del pelaje simple, la muda se produce de forma uniforme durante todo el año. Lo que implica que no existe un momento de muda intensa como en el caso de los pelajes dobles.
Por lo tanto, los cuidados del pelaje perruno, aun siendo los mismos, difieren en la frecuencia. En algunos casos el cepillado debe ser diario, con baños regulares; en otros se puede realizar cada dos o tres días, con baños cada mes y medio.