17 octubre, 2019

El cáncer de mama

El cáncer de mama

El día 19 de octubre es el Día Mundial Contra el Cáncer de Mama, que se fija como objetivo concienciar a la sociedad de la importancia de la investigación y el diagnóstico precoz de esta enfermedad, ya que en nuestro país se estima que 1 de cada 8 mujeres desarrollará este tipo de tumor maligno que se origina en el tejido de la glándula mamaria. Por lo que es el tumor más frecuente entre las mujeres, por delante de otros tipos de cáncer como el colorrectal, de útero, de pulmón y de ovario.

Es importante explorar las mamas y saber detectar si se produce algún cambio en ellas, ya que la mayoría de los casos de cáncer de mama son esporádicos, es decir las mujeres que los desarrollaron no presentaban factores de riesgo evidentes ni antecedentes familiares. Estos casos solamente se dan entre un 5 % y un 10 %. Entre los factores de riesgo en la mujer que pueden elevar el riesgo de padecer la enfermedad podemos situar:

– La edad. El riesgo aumenta con la edad produciéndose la gran mayoría de diagnósticos a partir de los 50 años.

– Haber tenido cáncer de mama. Las mujeres que ya han tenido un cáncer de mama tienen mayor de riesgo de padecerlo en la otra mama o incluso en otro lugar de la misma mama. Este riesgo también se ve aumentado si han padecido anteriormente cáncer de ovario o de endometrio.

– Estilo de vida. Se ha demostrado que la obesidad en mujeres menopáusicas eleva el factor de riesgo, sobre todo, si esta grasa se encuentra localizada en la zona abdominal. Una vida sedentaria, con escasa actividad física, también lo eleva, así como el consumo de bebidas alcohólicas, el tabaco y una alimentación con un alto contenido de alimentos ultra procesados.

– Menstruación temprana o menopausia tardía.

– Tratamiento hormonal sustitutivo en la menopausia.

La exploración mamaria junto con la mamografía, la ecografía o la resonancia magnética son las armas para detectar lo antes posible esta enfermedad, cuyos principales síntomas son:

  • Algún cambio en el tamaño o forma de la mama.
  • Cambios en la piel de la mama que pueden ser úlceras, hoyuelos, cambio de color, enrojecimiento, irritación…
  • Un bulto, engrosamiento de la mama o debajo de la axila, que puede ser doloroso o no al palparlo.
  • Cambios en el pezón, hundimiento, secreción…
  • Menor movilidad de una de las mamas al levantar los brazos.
  • En fases avanzadas, se puede experimentar cansancio, dolor de huesos localizado… que puede indicar metástasis en otras partes del cuerpo.

Una vez detectado el cáncer de mama se deben realizar estudios y pruebas médicas para determinar qué tamaño tiene, en qué fase se encuentra y establecer una clasificación del tipo de cáncer que es. Realizadas las pruebas, el oncólogo, junto con un equipo multidisciplinar, evaluará los resultados para determinar el tipo de tratamiento más adecuado, que puede ser quimioterapia, radioterapia, hormonoterapia o cirugía. La cirugía puede ser conservadora, que consiste en la extirpación del tumor con un margen de tejido mamario sano, conservando la mayor parte de la mama, o mastectomía que consiste en la extirpación quirúrgica de toda la mama, pudiendo en algunos casos conservar la piel o el pezón.

La mastectomía afecta física y psicológicamente a la mujer, pues la pérdida de un seno repercute a nivel psicológico de forma negativa en su autoimagen y en su vida personal, emocional, sexual, afectiva… lo que causa frustración, tristeza, ansiedad… y que puede acabar llevando a la mujer hacia la depresión. Por ello, para no llegar a estos extremos, nosotros recomendamos que las mujeres que padecen este tipo de cáncer acudan a Terapia Psi, una clínica de psicólogos y especialistas de terapia Gestalt en Barcelona, expertos en terapia individual y de parejas, ayudando a superar situaciones difíciles, gestionando las emociones, mejorando la autoestima y el equilibrio psicológico con el fin de lograr una vida plena y unas relaciones sanas.

Alimentación durante el tratamiento

Las personas que reciben un tratamiento deben cuidar extremadamente su alimentación y la higiene de la misma, pues aumenta el riesgo de contraer infecciones debido a que su sistema inmunitario está debilitado, por ello es importante

  • Lavar bien las manos antes de manipular y preparar cualquier alimento.
  • Lavar bien frutas y verduras antes de consumirlos.
  • Consumir los alimentos cocinados, evitando comer alimentos crudos como pescado, huevos, mariscos, etc.
  • No comer ni beber alimentos sin pasteurizar, como leche cruda, queso elaborado con leche sin pasteurizar, jugos de fruta, etc.
  • No descongelar alimentos fuera de la nevera ni debajo del agua caliente.