19 julio, 2021

Mantener nuestra estética, uno de los grandes objetivos por los que acudimos al dentista

Mantener nuestra estética, uno de los grandes objetivos por los que acudimos al dentista

¿Cuidamos bien de nuestros dientes? La respuesta depende de cada cual. Hay personas muy comprometidas con esto y otras que no lo están tanto ni mucho menos. ¿Y por qué cuidamos de ellos, si es que lo hacemos? Hay un buen abanico de razones. Aunque la primera es o debería ser nuestro propio bienestar, la verdad es que mucha gente apuesta por el cepillado tres veces al día y por acudir a su dentista de manera periódica por otra razón: la de mantener la estética de sus dientes y, con ella, su estética y belleza personal. Eso es lo que nos han comentado, en una conversación reciente, los profesionales de la clínica dental Belmonte.

¿Qué más motivos encuentra la gente para luchar por su salud dental? La página web de Saber Vivir nos trae una nómina de ocho diferentes:

  • Porque puede evitar la erosión del esmalte.
  • Previene la caries.
  • Va en contra de la placa bacteriana que tan importante es eliminar.
  • Atenta contra otro de los males más comunes de nuestra boca: el sarro.
  • Previene la halitosis, una de las peores maneras de cultivar nuestra imagen personal.
  • Termina con la gingivitis.
  • Acaba con la sensibilidad dentinaria, que es la culpable de muchos de nuestros dolores de índole dental.
  • Previene las manchas provocadas por el café o el té en los dientes.

La página web de BBC News ofrecía un total de nueve consejos prácticos para cuidar de los dientes:

  • Cuidar de nuestra dieta, que es más importante que el cepillado para luchar contra la caries.
  • Elegir bien los momentos en los que decidimos comer.
  • Si necesitamos comer entre horas, apostar por beber agua, masticar chicle sin azúcar o comer queso.
  • El azúcar es el gran enemigo de los dientes, hay que tenerlo en cuenta.
  • El ácido, además, es otro de los grandes enemigos.
  • Hay que cepillarse los dientes unos 40 minutos después de cada comida.
  • La mejor manera de cepillarse es empezar por una esquina y cepillar lentamente cada diente.
  • Consumir vegetales como el pepino, el apio o la zanahoria es vital para limpiar nuestra boca.
  • Comprarse un cepillo de dientes manual, una pasta que disponga de floruro y te lavas los dientes dos veces al día durante dos minutos, haces todo lo necesario.

Imaginaos las ventajas de apostar por esto en los jóvenes

¿No os parece muy triste ver los dientes de muchas personas que apenas alcanzarán la treintena y ver cómo el color amarillo se ha apoderado de ellos? Estamos ante uno de los grandes problemas de las personas de corta edad, un problema que requiere de una solución urgente y que no es otra que la de ponerse en manos de los mejores profesionales para mejorar en salud y en estética. Para las personas de las que venimos hablando, es posible que sea más importante lo segundo, pero si podemos cumplir con los dos requisitos, mejor que mejor. Recuperaremos todo nuestro ‘rollo’ y mejoraremos nuestro bienestar. La importancia que eso tiene no hace falta ni que la mencionemos.

Si las personas de corta edad se acostumbran a cuidar de sus dientes como vienen demandando desde el sector dental, habrán adquirido un hábito, una costumbre, que es vital para el resto de su vida y que serán capaces de transmitir a los que vendrán en un futuro. Esa es la clave para que mejore el cuidado dental que nos profesamos en España, un cuidado que no hemos tenido demasiado en cuenta tradicionalmente pero que nos puede cambiar por completo la vida, y para bien. ¿De verdad hay gente que prefiere dejar escapar una oportunidad de estas características?

Mejoran las opciones de ligar y de sacar partido a nuestras habilidades

Con unos dientes blancos y bonitos, es evidente que se nos abren muchas puertas. Por un lado, en el plano personal, hace que nuestra belleza se potencie y que tengamos la capacidad de llamar más la atención de lo que lo hacíamos antes. Por otra parte, en el plano profesional, hace que nuestra imagen sea más apta para el trabajo con el cliente y que, además, aumente de una manera considerable la confianza que demostramos tener en nosotros mismos. La importancia que eso tiene para el día a día de la gente es muy grande.

Es evidente que todos y todas tenemos ese deseo de mejorar en todos los puntos que mencionábamos en el párrafo anterior. Pero hay que tener claro que nada cae del cielo porque sí y que hay que apostar realmente por eso para que se lleve a efecto. No podemos pasar de tener unos dientes descuidados a tenerlos blancos de un día para otro por arte de magia. Tenemos que tener claro que queremos acudir al dentista, debemos elegir exactamente en quién depositar nuestra confianza y, después, vendrán los resultados.