26 noviembre, 2018

La higiene y la alimentación siempre tienen que ir de la mano

La higiene y la alimentación siempre tienen que ir de la mano

Los productos alimenticios que están en nuestra despensa y con los que nos alimentamos sufren un sinfín de alteraciones desde el momento de su recolección o producción hasta el momento de servirlos en la mesa. En algunos procesos, como puede ser la descomposición natural, es un proceso natural en el que la mano del hombre poco hace, excepto mantener el producto en unas condiciones de temperatura adecuada para retrasar su evolución, sin embargo, en otros procesos como la contaminación por microorganismos o la contaminación por falta de limpieza del lugar de preparación, ya sea cocina o utensilios, ahí sí que es desidia de la mano de la persona responsable. Actualmente en el mercado existen infinidad de maquinarias de limpieza y productos específicos para la limpieza de la cocina. Stocknet es una empresa fabricante de productos de limpieza de primera calidad para cualquier ámbito y sector, ya sean particulares o empresas.

El verano por sus condiciones típicas de temperaturas altas hace que tengamos que extremar las medidas en la conservación y manipulación de los alimentos, puesto que podemos encontrar numerosas bacterias en el suelo, en superficies sucias, al tocar o acariciar a los animales, etc. Estas bacterias, que la mayoría son inofensivas, aunque también existen algunas que son peligrosas y pueden causar enfermedades, pueden pasar directamente a los alimentos a través de las manos, la ropa o los utensilios que utilicemos en la preparación de la comida. Por ello es por lo que os comentamos que debemos de extremar las precauciones y, para garantizar una alimentación segura debemos seguir los siguientes pasos:

  • Lavar las manos con abundante agua y jabón siempre antes de tocar algún alimento
  • Lavar bien los utensilios que se hayan utilizados, tales como cuchillos, tablas de cortar, pues son lugares donde pueden quedar atrapados restos de comida y por tanto son muy sensibles y propicios para la acumulación de bacterias.
  • Lavar bien y con abundante cantidad de agua las frutas, verduras y hortalizas, puesto que son alimentos que generalmente se consumen sin cocinar, por lo que debemos asegurarnos bien de eliminar tanto las posibles bacterias que contengan como los restos de productos químicos con los que hayan sido tratados durante su cultivo. A esta agua de lavado, además se le puede añadir unas gotas de hipoclorito de sodio, o lo que es lo mismo unas gotas de lejía.
  • Evitar toser, estornudar, sonarse la nariz… cerca de los alimentos.
  • En caso de presentar alguna herida o quemadura en las manos o los brazos, se deben proteger con gasas o un vendaje.
  • Evitar en la medida de lo posible, preparar alimentos cuando esté enfermo, sobre todo si se padecen problemas gastrointestinales.

En cuanto a la higiene de la superficie de trabajo, las consideraciones a tener en cuenta pueden ser:

  • Limpiar y desinfectar las superficies de trabajo, utensilios, maquinaria utilizada, etc.
  • Lavar los platos, vasos y ollas utilizadas a la mayor brevedad posible, para evitar que las bacterias no inicien su ciclo de desarrollo.
  • Utilización de paños de cocina diferentes para tareas diferencias, con el fin de evitar una posible contaminación cruzada.
  • Lavar y desinfectar a menudo los paños de cocina utilizados, con agua caliente y un buen detergente, para a continuación enjuagarlos y dejarlos secar al aire libre.
  • No mezclar productos de limpieza, pues algunos reaccionan convirtiéndose en tóxicos para la salud. Es aconsejable seguir las instrucciones del fabricante.
  • Es aconsejable la utilización de cubos de basura con tapa y con bolsa de plástico en su interior.
  • Lavar y desinfectar con regularidad los cubos de basura.
  • Mantener a los animales de compañía alejados de la cocina.

Una mala higiene puede derivar en peligrosas enfermedades

Una mala higiene del área de trabajo o de los alimentos, así como una deplorable conservación de estos, puede derivar en que se conviertan en una de las fuentes de enfermedades más peligrosas que nos podamos encontrar. Desde el año 2016, los casos de Salmonelosis, una de estas enfermedades de las que os hablamos, en la Unión Europea han ido en aumento y el verano es el momento en el que más contagio hay. Es por ello por lo que en la actualidad existen diferentes trucos que nos ayudan a que este tipo de bacterias no nos afecten, sin embargo, los trucos no son infalibles, por lo que debemos de extremar las precauciones.