22 diciembre, 2020

Habitaciones juveniles

Habitaciones juveniles

Cuando pensamos en una habitación juvenil que pueda durar a nuestros hijos hasta que abandonen el nido, solemos hacerlo sabiendo que serán ellos mismos quienes tomen algunas decisiones. Tal vez no en cuanto economía, pero sí en cuanto al estilo o los colores que prefieren para decorar su nueva habitación. Sin embargo, y aunque darle esa posibilidad de elección es lo ideal para que afiancen sus gustos y personalidad, debemos entender que son adolescentes y que lo que les guste ahora puede que no lo haga en dos años, por eso hay que andar con pies de plomo.

Pero, ¿cómo conseguir un equilibrio entre lo que ellos quieren, lo que podemos gastar y lo que pensamos que será viable para muchos años? La clave está en la comunicación y en la creatividad. Hoy te damos algunos consejos al respecto.

Colores

Está claro que algunos adolescentes, si por ellos fueran, acabarían pintando las paredes de color rosa chicle, amarillo fosforito o negro carbón, el problema es que esa ilusión por tener una habitación tan original desencadenará un desgaste en ellos que, a la larga, podría acabar afectando a su descanso, su concentración e incluso a su estado de ánimo. Por eso, cuando se eligen los colores, hay que hacerles entender un par de cosas:

  • Cuando se selecciona un color muy vivo es mejor utilizarlo solo en una pares de las cuatro que conforman la habitación, igual que cuando se utiliza un color muy oscuro. De lo contrario, acabaremos hartos en menos que canta un gallo o perderemos amplitud y luminosidad.
  • Tampoco hay que perder de vista la posibilidad de utilizar un color neutro para las paredes y después utilizar los elementos decorativos para llenar de alegría ese espacio. Ahora se llevan muchos los carteles luminosos así que podríamos poner neones personalizados con el nombre del adolescente o con la frase que elija. De este modo, podemos pintar la pared de blanco, o gris claro, o un crudo claro, pero el neón le dará ese toque divertido, alegre y colorido que nuestro hijo busca.
  • Tampoco podemos olvidar que esa habitación, además de estética, ha de ser funcional, y no sé hasta qué punto podrían concentrarse si tienen las paredes pintadas de amarillo fosforito. ¿Tú podrías estudiar en un sitio así? Yo no. Por eso hay que explicarles que es mucho mejor jugar con los adornos que con el color de las paredes. Es más, podéis enseñarles algunos ejemplos en Internet para que vean a qué os referís.

Decoración

¿Habéis convencido al joven de pintar las paredes de un tono neutro? Entonces podéis dejarle elegir un par de colores que le gusten y que combinen para hacer la decoración que desee. Pueden ser colores chillones o más calmados, ahora sí que podemos darle más libertad de elección ya que cambiar un cuadro o unos cojines cuando se canse de ese color es mucho más sencillo que desmontar todos los muebles y vaciar la habitación para cambiar el color de las paredes.

¿No habéis podido convencer a vuestro hijo para optar por los colores neutros y ha acabado con las paredes naranjas? Entonces tenéis que buscar la decoración en tonos neutros. Se puede optar por el blanco y los diferentes tonos de gris. De hecho, hay textiles de hogar (colchas y cortinas) en esos tonos bastante interesantes que combinarían muy bien entre sí. Los cojines también han de ir por esos derroteros e incluso los cuadros que quiera colgar deberían tener poco colorido.

¿Qué podemos poner en una habitación juvenil como decoración? Pues, como ya hemos visto, la ideal del neón personalizado es muy atractiva hoy en día, pues es tendencia y lo seguirá siendo algunos años más, pero hay otras muy buenas ideas que podemos barajar:

  • Algún cuadro: a los jóvenes les gustan las imágenes de deportes, de animales salvajes y de frases con mensaje como “No crezcas jamás” o “Me gustan las personas que sonríen mientras llueve”.
  • Últimamente están muy de moda las guirnaldas de iluminación, se suelen colocar ene l cabecero de la cama o en las estanterías y quedan muy bien, sobre todo por la noche.
  • También son muy recurridos los mapamundi. Se pueden colgar en una pared completa si son muy grandes u optar incluso por algún vinilo educativo y estético.
  • Las estanterías no solo serán decorativas sino que también serán muy útiles si siguen estudiando.
  • Para los más presumidos/as se puede instalar un tocador en algún rincón de la estancia, con su espejo, sus cajones para cosméticos y sus pequeños estantes para perfumes o maquillaje.
  • También puede ser una muy buena idea colgar algún corcho para que ponga fotografías en él, o los nuevos enrejados para fotos que se han puesto tan de moda al lado de la cama.

Mobiliario

Está claro que hay ciertos muebles que deben estar, sí o sí, en un dormitorio, tales como la cama, la mesilla de noche o el armario. Ahora bien, hay muchas posibilidades y todo depende de nuestras necesidades.

  • La cama: puede ser una cama simple, una cama nido, llevar cajones para almacenaje e incluso ser un canapé para guardar todo lo que necesite. Además, hay que tener en cuenta si será necesario o no que tenga cama supletoria por si algún día duerme con algún amigo/a o familiar.
  • El armario: mi consejo es que compréis el más grande que podáis dentro de las posibilidades que nos permita la estancia. Lógicamente si la habitación ya dispone de armario empotrado no será necesario comprar uno nuevo.
  • El escritorio: ¿Va a estudiar en la habitación o hay una oficina en la casa que pueda usar para estudiar y usar el ordenador? Esta pregunta es muy importante porque los expertos recomiendan que el niño/a no tenga un ordenador privado en su cuarto así que si hay una oficina que pueda usar para estudiar tal vez no es necesario comprar un escritorio para su dormitorio. En caso contrario, podemos comprar un escritorio cómodo y amplio para sus estudios y optar por un ordenador portátil que podamos dejarle cuando así lo necesite.
  • Mesilla de noche: a pesar de que haya quien piense que no es tan necesaria como se pieza la realidad es que hace un papel estupendo. Es perfecta para guardar la ropa interior, dejar el vaso de agua por las noches y poner el despertador cada día. No caigáis en la tentación de no ponerla, os arrepentiréis.
  • Estanterías y/o estantes: de gran utilidad para ordenador sus libros, tanto los de estudio como sus libros de lectura juvenil. Además, también son un elemento decorativo con el que se puede jugar mucho para quitar y poner objetos.

Iluminación

Lo ideal es que el niño/a pudiera estudiar con luz natural por lo que instalar su escritorio cerca de la ventana es un punto a favor. No obstante, dependiendo de la provincia en la que resida, en invierno es muy fácil quedarse sin luz a las 18:00 de la tarde por lo que es inevitable que su habitación tenga que contar con luz ambiental (lámpara de techo) y luz directa (un flexo o similar para encenderlo mientras estudia o hace deberes y cuya luz indica directamente sobre el escritorio).

Además, hay que tener en cuenta el tono de esa luz, lo ideal es que sea luz blanca, pues no cansa la vista, pero si optamos por la luz amarilla que aporta sensación hogareña mi recomendación es que la luz de estudio, por lo menos, siga siendo blanca.

Con todo esto, y si no estropean los muebles (eso de antemano), es posible que consigáis montarles una buena habitación que pueda ser adaptable a las diferentes etapas de la vida por las que va a pasar el adolescente.