13 enero, 2017

Tendencias de fotografías de bodas

Tendencias de fotografías de bodas

Fotos desde el cielo, la vuelta de la fotografía analógica, selfies, fotos con toda tu familia… ¿cómo será tu álbum de boda? Pues si no sabes, puedes tomar nota porque las tendencias fotográficas de las bodas han cambiado mucho. Lo he podido comprobar este año que me he casado y contraté a Lovely Photo para que me hiciera el reportaje. La verdad es que no sabía que este sector ha evolucionado tanto. Atrás quedan las fotos estáticas, sin expresividad o simples. Ahora si un amigo te invita a ir a ver su álbum de fotos, no digas que no, porque la cosa ha cambiado mucho y seguro que  te vas a divertir.

Ahora las fotografías ofrecen una perspectiva que hasta ahora nunca habíamos visto en un book nupcial, y permiten jugar con ángulos inesperados. Todo comenzó con la famosa sesión de preboda. Es ya una institución. Es el momento donde la pareja puede usar más la imaginación y mostrar esa conexión que tienen. Durante la boda todo está organizado, pero aquí se deja todo más a la improvisación. En mi caso, fuimos a mi pueblo, porque es donde nos conocimos. Nos hicimos fotos en un pajar, en el parque, en el antiguo colegio, en las peñas donde nos dimos nuestro primer beso. La verdad es que fue muy divertido y emotivo.

También estuvieron muy chulas las fotos de la pedida de mano. Capturan un momento mágico que de otro modo jamás podríamos volver a ver en papel, si no es con la ayuda de un fotógrafo profesional.

Una vez en la boda hay que olvidarse del típico arroz o de los pétalos de rosas. No es que ya no se lleve, pero hay cosas muchos mejores. Por ejemplo, el fotógrafo nos invitó a usar bengalas. Las repartí como si fueran los típicos saquitos de arroz a la entrada de la Iglesia. Y les comenté a  los invitados que las encendieran cuando hubiera entrado al restaurante. Todo quedó fantástico. El humo de colores es otro tipo de efecto pirotécnico que se usa mucho, especialmente en las fotos al aire libre y con diferentes tonalidades de color. Pero yo no lo hice.

Adiós al arroz

Selfie fue la palabra del año para los Diccionarios Oxford en 2013, por lo que no pudo faltar en mi boda. Nos hicimos varios  con todos los invitados, uno desde lo alto de la iglesia que s una preciosidad. Aunque lo que más ilusión me hizo fue lo del Instagram. Estamos en la época de las redes sociales y tenía que estar presente. Creamos un hashtag especial que permita tener acceso a todas las fotos con un sólo click. Así todo el mundo las tenía y no tenía que estar pasándose con los móviles.

Y aunque mi pareja y yo somos unos enamorados de las nuevas tecnologías, también lo somos de lo vintage. Así, pedimos las fotografías en papel de toda la vida, las que se toman en film y se revelan en mate o brillo, cambiando los píxeles por negativos y contactos. La verdad es que cuando no hay nada en la televisión nos gusta sacar el álbum y recordar aquellos días mágicos.

Como has podido comprobar, el mundo de la fotografía ha cambiado mucho, pero siempre a mejor. El día de la boda es un día especial y tiene que quedar marcado para siempre. Si luego hay una separación, eso, ya es otra historia.