27 junio, 2015

¿La moda de operarse para parecerse a un famoso podría extenderse al dentista?

¿La moda de operarse para parecerse a un famoso podría extenderse al dentista?

Está moda meterse en el quirófano para parecerse físicamente a los famosos que acaparan portadas en papel cuché y abren los programas del corazón.  Es el caso, por ejemplo, del estadounidense Toby Sheldon, un joven de 33 años que gastó más de 100 mil dólares en una serie de operaciones estéticas –rinoplastia, implantes de pelo, inyecciones de botox, cirugías bucodentales,…- con las que pretendía pasar por el hermano gemelo del cantante canadiense Justin Bieber. Pero si avanzamos un paso más en el esperpento, ¿por qué no utilizar los servicios de una clínica de reconocido prestigio como Caredent, expertos dentistas de Albacete, especializados en implantes dentales, para conseguir imitar las peores dentaduras de las ‘celebrities’? Bueno, probablemente porque la ética profesional de los trabajadores de la clínica lo impediría. Pero, en fin, juguemos a imaginar.

Bien es sabido que alguna de las estrellas más cotizadas y con mayor tirón de fans, como el actor americano Tom Cruise en su día o el futbolista del Real Madrid Cristiano Ronaldo en la actualidad, debieron recurrir a los servicios del dentista para perfilar una imagen que no era del todo… estéticamente agraciada. El asunto del protagonista de Top Gun y la saga Misión Imposible es además paradigmático, puesto que en su juventud y en las primeras películas de su filmografía lucía una dentadura del todo irregular, incluso con alguno de sus incisivos mellados. La colocación de fundas y discretos correctores dentales –amén de unas sesiones de depilación láser en el entrecejo- convirtió la sonrisa de chiquillo arrabalero de Cruise en un foco deslumbrante que le auparía al trono de los actores mejor pagados de Hollywood. A Cristiano Ronaldo, en cambio, unos buenos años calzando los populares brackets y algún que otro implante dental le sirvieron para transformarse definitivamente en el hombre que el propio futbolista luso vino a calificar como “guapo, rico y buen jugador”.

Ahora bien, si queremos empezar esta nueva moda de calcar la peor dentadura de los famosos, el que suscribe declara directamente su pasión por la piñata prominente y exultante de Steve Buscemi.21 Hace no demasiado tiempo, se hizo viral la aparición de una serie de fotografías de famosas y guapas actrices a las que se les había implantado con photoshop los particulares ojos saltones del intérprete neoyorkino, conocido por su extensísima galería de personajes secundarios y por, al fin, el protagonismo en la prestigiosa serie criminal Boardwalk Empire. Si los resultados eran ya desternillantes, no cabe duda de que agregándole además esa enorme colección de dientes, desproporcionados sea cual sea el tamaño del rostro en cuestión. Desarrollar una serie de implantes edición especial Steve Buscemi no solo sería una ocurrencia divertidísima para los imitadores de famosos, sino también una gran inversión para Halloween.

Una situación parecida es la que experimenta otra actriz, la canadiense Jessica Paré. De hecho, una línea recurrente que sufría su personaje en la alabada serie Mad Men, aspirante a actriz, era aludía a que ella nunca podría triunfar en Hollywood con esos dientes. Como Buscemi, Paré posee una mandíbula superior prominente, que destaca sobre el resto de su cara. Sin embargo, por mucho que dijesen los maquiavélicos productores de Hollywood, lo cierto es que le otorga también un toque muy especial, sensual y distinto. La chica muestra dientes con estilo. Sin embargo, no estamos seguros de que su respectiva imitadora pudiera exhibirlos de la misma manera…

Sea como fuere, no todos los dientes imperfectos de los famosos son un impedimento para sus carreras. Pongamos por caso a la Tentación rubia, la cantante Madonna, reina del escándalo. Su evidentísimo diastema –la separación entre los dos dientes que comúnmente se conocen como ‘paletos’- ha sido más una marca de identidad que una preocupación, como tampoco lo había sido antes para una de las grandes sex symbols de la historia, la francesa Brigitte Bardot. De hecho ni siquiera ha tratado nunca de ponerle remedio. Y como ella, hay celebrities que han lucido con orgullo su diastema, como por ejemplo la actriz Anna Paquin, protagonista de la serie True Blood, o la francesa Vanessa Paradis, todavía más pronunciado y que sirvió, entre otras muchas cosas, para que nada menos que Johnny Depp cayera rendido a sus pies. Incluso hombres como el cantante Elton John, el actor catalán Quim Gutiérrez o el boxeador Mike Tyson conservan intacto su diastema –como para decirle nada a ‘Iron’ Mike acerca del tema…-. Incluso el modisto David Delfín se colocó brackets para separarse artificialmente los dientes. Sin embargo, la palma se la lleva la modelo Lara Stone, una de las sonrisas más cotizadas en las pasarelas de todo el mundo gracias a ese pícaro hueco que separa sus incisivos.

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