22 diciembre, 2015

Puertas automáticas

Puertas automáticas

Las puertas siempre son como un reto. Allá donde haya una puerta, existirá la necesidad de alguien de atravesar el muro que marca la abertura. Hoy en día, todo son puertas, y de todo tipo, claro, que no se diga que la moda no efectúa sus avances en este terreno también. Una de las empresas de este sector más visibles y solicitadas en los últimos tiempos es esta empresa de puertas de garaje automáticas. El aumento de coches por familia provoca una disminución de los espacios para aparcar, tanto en la gran ciudad como en el extrarradio. Esta caída del espacio libre supone que el garaje se torne incluso como una necesidad para nada accesoria en el día a día. Muchos conductores aseguran que donde más tiempo pierden es en encontrar un sitio donde dejar el coche cada tarde o noche. Por eso, la proliferación de los garajes de particulares es una realidad cada vez más en alza. Algunos incluso lo tienen integrado en casa. No obstante, para aquellos que seguimos sin poder aparcar el coche a los pies del sofá –pese a que para muchos sería la consecución de un sueño–, siempre nos quedarán los garajes tradicionales.

Cualquiera que haya visitado una gran ciudad en los últimos años se habrá dado cuenta de que existen, a estas alturas, más lugares donde dejar el coche que parques en los que sentarte a disfrutar del día o a que los niños jueguen. La sociedad actual es tan dependiente del coche que ya ni siquiera se plantea dejarlo apartado para acudir a las grandes ciudades o, incluso, para moverse por la localidad de residencia. Un buen ejemplo lo podemos encontrar cada día, de lunes a viernes, a la hora de recogida de los hijos pequeños en los colegios. Dobles y triples filas de vehículos esperando a que los más jóvenes salgan de las aulas para montarse en el coche y emprender rumbo a casa. A nadie extrañará, por lo tanto, que el negocio de los garajes y los aparcamientos se esté constituyendo como uno de los negocios inherentes a nuestra época.

¿Y en qué piensa uno automáticamente cuando le hablan de garajes? Seguramente, o al menos a mí sí me ocurre de tal forma, en puertas que suben y bajan para abrir o cerrar la entrada del parking en cuestión. ¿De dónde provienen estas puertas? Uno puede recordar, vaga y felizmente, la película del estudio Pixar en la que dos monstruos tenían que entregar a la patronal pequeñas cápsulas con gritos de niños. Para llegar hasta sus habitaciones, se servían de lo que denominaban como “fábrica de puertas” o almacén de las mismas. Pero no, en la vida real las puertas no provienen de esa fábrica que sí existía en Monstruos S. A. (Monsters, Inc; Pete Docter, Estados Unidos, 2001) y que servía como sustento a Mike Wasowski y al entrañable Sully. En la realidad, las puertas provienen de empresas especializadas en su fabricación, montaje y mantenimiento. Empresas como ESMA Automatismos, que velan por la integridad y la innovación en todo tipo de productos relacionados con las puertas automáticas. Los avances de seguridad son primordiales para el desarrollo de estos proyectos, con el fin de evitar los problemas más comunes como la protección de los dedos mediante el bloqueo de seguridad o la protección lateral de guías, pero también de los menos comunes, pero mucho más serios, como el aplastamiento, entre otros.

Puede parecer curioso o raro para algunos que existan empresas dedicadas por completo al sector de las puertas automáticas. A simple vista podría parecer que el mercado no da para tanto, pero eso es solo si efectuamos un primer vistazo panorámico y rápido. Si nos detenemos, en seguida caeremos en la cuenta de que el sector es mucho más amplio de lo que aparenta. No solo de puertas vive el mercado de las puertas. En efecto, los complementos también suponen un caudal de trabajo y resultados importante. Así, la fabricación e instalación de puertas suplementarias para peatones o mandos de distancia para facilitar la apertura de las mismas desde todo tipo de posiciones se convierten en un suplemento primordial para la industria. La industria de las puertas, la de Mike y Sully y la nuestra.

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