17 junio, 2017

Estudiar idiomas en verano en el extranjero

Estudiar idiomas en verano en el extranjero

¿Qué hago este verano? ¿Playa o montaña? ¿Pueblo o ciudad? Estas son las preguntas que los jóvenes se hacían hace muchos años. Hoy en día todo ha cambiado. Es muy difícil obviar la importancia del idioma inglés en el mundo laboral, y más con la que está cayendo. De ahí que la estructura empresarial actual y la constante evolución de las nuevas tecnologías hacen que el conocimiento de idiomas tenga un papel determinante en el éxito profesional.

Ahora la moda es viajar al extranjero en verano para aprender idiomas. Incluso hasta las administraciones ya preparan viajes para jóvenes. Y me parece muy bien. No es de extrañar que muchas de las empresas hagan las entrevistas de trabajo en inglés, y exijan un nivel de inglés avanzado, incluso para los puestos administrativos más básicos, ya que sus empleados tendrán que tratar diariamente en este idioma con colegas, clientes, proveedores, distribuidores y otras organizaciones. Como no sepas idiomas, estás perdido.

Lo que sí tienen que tener claro los estudiantes es que no van de vacaciones. El calor, las salidas nocturnas y el múltiple ocio son unas tentaciones muy grandes. Los cursos de idiomas en el extranjero permiten un aprendizaje más completo del inglés, ya que los estudiantes adquieren sólidos conocimientos teóricos a la vez que se ven inmersos en la vida cotidiana de un país de habla inglesa, conociendo una cultura diferente y diferentes estilos de vida. Lo que invita a salir por ahí. Mi recomendación es que no te juntes con gente de tu país, porque entonces no servirá de nada.

Destinos de moda

Están de moda destinos como Dublín, Malta, Londres, Bristol, Brighton, Cambridge y Oxford. SI tengo que elegir uno me quedo con Malta. País famoso por el 12-1 de España en fútbol, pero que tiene mucho más, ya que es un paraíso mediterráneo rebosante de vida, con atractivos de todo tipo, incluso el de ser un paraíso fiscal. Playas espectaculares, hermosa arquitectura, deportes acuáticos y un increíble ambiente nocturno; la combinación ideal, pero como te decía antes, también la más peligrosa.

Ahora bien, siempre te puede ocurrir como a mi amigo Paco. Él siempre ha sido un alma libre y le encantaba viajar. Pues bien, un verano decidió irse a Alemania para aprender el idioma y no volvió. Le encantó tanto su forma de vida, su cultura y sobre todo, encontró trabajo de lo suyo, que se instaló allí. Lo primero que hizo fue llamar a sus padres para contarles la noticia, (su madre casi se cae del susto), y lo segundo ponerse en contacto con Transportes Cars para hacer la gestión de llevarle el coche hasta Berlín. Una empresa muy seria que en muy poco tiempo, y con el máximo de eficacia, le trasportó el coche para poder moverse allí.

Ya van cinco años y aún no ha vuelto. Lo que está claro es que estas experiencias son muy gratificantes y nunca sabes lo que te pueden deparar. ¿Has pensado alguna vez en hacerlo? Olvídate de pasar este verano tirado en la piscina o en la casa de tus abuelos en el pueblo y lánzate al extranjero.