17 agosto, 2015

El mejor encuadre para tu boda

El mejor encuadre para tu boda

Probablemente cuando se empezó a extender la práctica de la fotografía de bodas alguien pensase que aquello iba a ser cosa de poco tiempo; una moda pasajera que pasaría sin pena ni gloria y no se instaurase como una práctica común. Sin embargo, lo cierto es que la fotografía de bodas  se ha convertido en uno de los pilares de la celebración y cada día se le otorga mayor importancia tanto en los preparativos, como en el proceso e incluso en los ámbitos posteriores a la celebración. Hoy en día la fotografía de boda se ha consolidado como una disciplina independiente, casi exclusiva, que incluso tiene premios propios, como bien sabe el equipo de fotógrafos de Alberto Sagrado, que ostenta varios de los últimos galardones del sector gracias a sus arriesgados e innovadores encuadres.

Si la fotografía es luz y encuadre –en una definición muy reduccionista, pero que puede servir–, las bodas son un terreno propicio para ella. Los juegos de luces, la multitud de personas que se mueven de un lado a otro, los gestos que se regalan unos a otros –no solo los novios–, etc. Todo supone una amalgama perfecta de momentos que inmortalizar. Y un espacio maravilloso para desarrollar la creatividad. No obstante, aunque la creatividad es jugosa, un fotógrafo de bodas nunca debe olvidar que su labor es entregar las imágenes que inmortalicen los momentos del que seguramente será uno de los días más importantes en la vida de esa pareja de recién casados. Por lo tanto, aunque la creatividad es bien acogida, hay que saber entender que el lugar predominante en el trabajo es cubrir el evento de la mejor forma posible. Para eso la pareja invierte una cantidad importante de su presupuesto en busca de la calidad y la garantía que ofrecen los servicios del estudio o fotógrafo en cuestión.

Conscientes de ello, en el estudio de Alberto Sagrado los fotógrafos de bodas que lo deseen podrán recibir formación personalizada de mano de uno de los profesionales más reputados del sector, así como interesantes y efectivos workshops de todo tipo, destinados a la mejora e implantación de conocimientos en los profesionales que lo demanden. De nada serviría el saber si no somos capaces de transmitírselo a los demás para que continúen con lo que nosotros alguna vez dejaremos.

Como podemos ver en las webs de los fotógrafos de bodas y eventos, el portfolio es una herramienta necesaria que, además de aglutinar el trabajo realizado por el profesional, consigue dar una muestra rápida, pero certera, por el estilo propio de cada fotógrafo y/o estudio fotográfico. En este estudio, en cambio, se puede observar una confluencia de estilos distintos, pero con similitudes. El blanco y negro se alterna a la perfección con la búsqueda de los colores llamativos (ramos, fondos naturales, etc.) conjugando una simbiosis creativa que destaca. Además, el contraste se posiciona como uno de los grandes aciertos a la hora de tratar la iluminación (sobre todo en los blancos y negros) de los encuadres, proporcionando una suerte de ambientes de calidez y naturalidad propios. Por otra parte, el encuadre –quizás el elemento principal de la fotografía– se aprecia como el lugar más innovador del estudio, que ofrece encuadres ladeados, contrapicados o reflectados en otras superficies.

Moda o no, no hay duda de que la fotografía de bodas se ha convertido en un sector altamente demandado y con un grado de especialización importante. Así lo demuestran las innumerables asociaciones que otorgan premios relacionados con esta modalidad fotográfica. Así lo demuestra también el equipo de Alberto Sagrado, que se ha convertido en uno de los más relevantes de España y, a la postre, en el que cualquier pareja de casados hubiese querido contratar para el día más feliz de sus vidas.

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