22 diciembre, 2015

El vino, tendencia irreductible

El vino, tendencia irreductible

El vino nunca, jamás, pasará de moda. Así lo pronosticamos en nuestro espacio con toda la seguridad del mundo. Los últimos días, y semanas, hemos podido ver cómo el mercado del vino aumenta en el extranjero. Tanto en India, donde ha crecido un 75 por ciento en los últimos cinco años, como en China, donde se espera que haga lo propio en el futuro más próximo. Lo que está claro es que el vino tiene un halo especial que lo envuelve todo, desde su probación con empresas como esta de decantadores, hasta el tapado posterior con tapones especiales para que no pierda sus propiedades. Con razón, muchos de los expertos en esta bebida afirman que el vino es casi como una religión, con rituales propios y únicos.

Por eso, y por muchas otras razones, podemos asegurar que el vino siempre estará en las tendencias en alza, por mucho que algunos lo quieran enterrar. No hay duda de que es la bebida perfecta para acompañar una copiosa comida, ya que no llena como podrían llenar cualquiera de las otras habituales (cerveza o refresco) y porque, según en qué casos, supone un complemento idóneo a lo que tenemos en el plato. Acompañar, por ejemplo, una carne roja con un buen vino tinto es uno de los placeres más incuestionables de la vida terrenal.

No obstante, el vino, en muchas ocasiones, y cada vez más, se bebe solo. Como un deleite rojo, que disfrutamos de forma placentera y cálida. Pero para que ese disfrute sea total, evidentemente, debemos sujetarnos a unos rituales fijos e incuestionables. El vino ha de beberse en la copa precisa, por ejemplo. No es lo mismo, y los que se denominan expertos de la materia lo corroboran, tomar un vino en la copa correspondiente, de cristal que hacerlo en un vaso no apropiado para ello (el vaso de sidra, por ejemplo). Puede parecer una tontería, pero lo cierto es que si existen estos rituales, lo mejor es seguirlos, ya que no habrán sido puestos por azares de la vida, sino por el conocimiento de los conocedores.

En torno a la industria del vino existe todo un mercado alternativo. El catálogo de la empresa especializada Exportcave es un gran ejemplo de ello. Dispensadores de vino, vinotecas, copas de vino de cristal exquisito, sacacorchos únicos, tapones para la botella abierta o decantadores son solo algunas de las piezas que se pueden encontrar en torno a la industria vinícola. Como un mercado adicional, pero imprescindible a la hora de disfrutar del vino como esta bebida se merece. No es la única bebida que precisa de una serie de pasos para disfrutarla de la forma correcta. Ocurre lo mismo con otros alcoholes como el whisky o, recientemente, la ginebra, que ha sobrepasado con creces todas las barreras invisibles del mercado para alzarse como la bebida más puntera de la industria del alcohol. Incluso en lo que se conoce como el “efecto gin tonic”, este combinado se ha convertido en el sustento de toda la industria, ya que sujeta la caída a la que se ha visto sometido el mercado de bebidas alcohólicas desde el inicio de la crisis.

¿Puede suponer un respiro para el mercado la exportación del vino y sus rituales? Sin duda. Si en India ha aumentado el uso de esta bebida en un porcentaje tan alto en los últimos cinco años, quién dice que en otros países (China parece predispuesta a dar el próximo paso) no asuman el vino de la misma manera que la cultura hindú. Estas nuevas aperturas podrían suponer un desahogo para una industria que, en las últimas fechas, ha tenido que lidiar con un descenso en sus ventas de forma estoica. El motivo de esta caída no se sabe con certeza. Muchos aluden a las fuertes medidas de seguridad vial, por las cuales se persigue y multa mucho más en los controles de alcoholemia que antes. En este sentido, se argumenta, es mucho más difícil, por ejemplo, que durante una comida, si hemos llevado coche, nos decantemos por el vino para evitar la sanción correspondiente. Sin embargo, toda industria potente acaba por ajustarse. Y para el vino, el reajuste puede provenir de la entrada al mercado de nuevos países.

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